En el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ellwangen, la ropa de protección se lava en su propia lavandería desde diciembre de 2019. „No nos hemos arrepentido ni un solo día de esta decisión, estamos muy satisfechos“, explica el comandante Rainer Babbel. En aquel momento, el equipo decidió instalar una lavandería propia en el parque de bomberos de Ellwangen por motivos de prevención sanitaria. Para el personal de intervención, disponer de ropa de protección limpia es de vital importancia, por ejemplo, para protegerse contra el cáncer. El hollín de los incendios, que es cancerígeno, debe eliminarse de la ropa tras cada intervención, y para ello se necesitan equipos adecuados que protejan la membrana de la ropa de intervención. Antes, en Ellwangen, la ropa de intervención se llevaba a una lavandería externa o, en caso de necesidad, se volvía a colgar en el armario para evitar la larga espera que suponía el lavado externo.
Desde que se instalaron en el parque de bomberos de Ellwangen la lavadora profesional ATOLL 220 E y el armario secador TS 1300, la ropa de protección está siempre limpia y lista para su uso. Los tres encargados del material a tiempo completo se turnan para manejar las máquinas. En el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ellwangen se valora especialmente su facilidad de uso: „El encargado del equipo solo tiene que seleccionar si se va a lavar con o sin impregnación; el resto lo hace la máquina, con un ajuste automático perfecto“, comenta satisfecho Rainer Babbel. Al cabo de entre 6 y 8 horas, toda la ropa de protección está limpia y seca.
En Ellwangen también están encantados con el servicio de STAHL para los trabajos de mantenimiento periódicos. El servicio de atención al cliente acude rápidamente al lugar cuando es necesario.
El hecho de que, en su momento, durante la planificación de la lavandería, fuera incluso necesaria una reforma porque las puertas eran demasiado estrechas, no es hoy más que una anécdota divertida. En el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ellwangen, todos coinciden en que la decisión de contar con una lavandería propia y con los equipos de STAHL fue la mejor inversión para la salud de los bomberos y supone una solución cómoda de la que ya nadie querría prescindir.
